Paradigmas del Proyecto

Nuevos paradigmas en Educación.

Educación Holística de Satish Kumar. Más que un método es un camino o una vivencia.

Una visión que transmite un entendimiento sistémico de la vida en su dimensión humana, ecológica, biológica, social y emocional.

La educación holística une al ser con el hacer, a la humanidad con la naturaleza, la ciencia con la conciencia, la economía con la ecología, la estética con la ética, la cabeza con las manos y el corazón. Para la educación holística todo está interconectado, todo está unido, todo es sagrado.

La educación holística trae una nueva ética, porque reconoce que la verdadera escuela es la vida y trabaja con una pedagogía que no fragmenta. La educación holística entiende que no sólo los aspectos intelectuales del desarrollo humano necesitan orientación y cultivo, sino también los aspectos físico, social, moral, estético, creativo y, en un sentido no sectario, espiritual.

“La educación holística cultiva el espíritu y trabaja la tierra” (Satish Kumar)

El aprendizaje es algo implícito a toda experiencia humana, por ello, en la escuela son todos a la vez maestros y estudiantes, y el aula de clase es la naturaleza, la comunidad local, el mundo entero.

En la educación holística más que la acumulación de información, lo importante es “aprender a aprender”. El aula es un  laboratorio de aprendizaje donde estudiantes y maestros aprenden unos de otros a través del desarrollo de la curiosidad, la creatividad y la experimentación.

La principal característica de la educación holística, y que es lo esencial de lo que somos, es la CONCIENCIA, el conocimiento más profundo de nuestra realidad, la esencia de nuestra verdadera naturaleza. Por ello saber quién soy o saber la forma de gestionar mis sentimientos es fundamental. Desde esta mirada aspiramos a la autorrealización de nuestros estudiantes, maestros, maestras, padres y madres, dejándonos  de ser “consumidores” y pasando a ser los “hacedores de nuestra vida”.

Perspectiva ecosistémica de Yayo Herrero.

Es orientar la educación hacia un desarrollo más humano y acorde con los límites del planeta y de las personas.

Una escuela con perspectiva ecosistémica es la que considera en su curriculum la educación para la paz, con perspectiva de género, para la sostenibilidad, que sea solidaria, sustentada en valores éticos, para la transformación personal y social.

“Una perspectiva ecosocial requiere contemplar todos los elementos que lo integran: desde los objetivos que se formulan, a las estrategias que se ponen en marcha para evaluar su cumplimiento, pasando por los contenidos y el método. Todos estos factores han de partir del convencimiento de que las finalidades de la educación pasan por considerar la escuela como un espacio que nos permite educar a una ciudadanía crítica, con una visión ajustada de los grandes desafíos que les plantea su entorno y con la capacidad de intervenir en él con una visión transformadora. Habremos de dotarla para ello de competencias de análisis de la realidad con una perspectiva crítica, de habilidades relacionadas con el diálogo, la cooperación y la resolución de los conflictos, y de un conjunto de valores que les permita afrontar los cambios necesarios desde una perspectiva de justicia social y democrática” (Fuente: Educar para la Transformación Ecosocial, colectivo Fuhem).

Al trabajar con esta perspectiva ecosocial utilizamos un método de construcción pedagógica ética, consciente y colaborativa que contempla una co-elaboración entre profesores, estudiantes, familias y otros agentes sociales de nuestra localidad, abarcando de esta manera una gestión democrática del aula, del centro y de los lugares que transitamos.